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El Andino Club Pamir sigue sumando seismiles.
Integrantes
Claudio Lois
Milton Saldivia
José Cisterna
Jorge González
Fecha
Miércoles 6 de Abril al Jueves 14 de Abril 2005.
Como ya es tradicional, el Club tenía por objetivo esta nueva cima de sobre 6.000 para así continuar con una fuerte presencia como Club en las expediciones de Alta Montaña en Chile.
El desafío consistía en hacer cumbre en el menor número de días, aún teniendo en cuenta que esta cumbre implicaba una buena cantidad de kilómetros de acercamiento a lomo de mula, además estábamos a las puertas del invierno.
Esta cumbre se encuentra en la III región al interior del valle del río Huasco en las coordenadas 29º 08’ Sur 69º 47’ Oeste y de 6.188 metros de altitud.
Después de viajar por un día completo desde Santiago, llegamos al retén Conay donde Carabineros nos recibió con hospitalidad en sus dependencias, luego de los trámites de rigor al día siguiente continuamos hacia Junta Valeriano donde se iniciaba nuestra travesía, contratamos a unos arrieros y partimos a lomo de mula en la tarde, ante nosotros se develó un valle muy poco visitado y de una belleza fantástica, especialmente una angostura del valle del río Valeriano donde se formó un cañon con espectaculares paredes y formaciones rocosas, vale la pena visitarlas.
Luego de un día y medio a lomo de mula y 41 kilómetros recorridos (en sí mismo el acercamiento es una expedición por separado con variadas situaciones), llegamos a la laguna Valeriana a 3.720 msnm, laguna de alta cordillera con variada avifauna, amén de guanacos y zorros en las inmediaciones (hubieron encuentros cercanos con desagradables consecuencias para la expedición, reparables en todo caso).
Luego de acampar en la ribera sur de la laguna planificamos el día de ascensión, con la ambiciosa meta de coronar cumbre en un día (...), desgraciadamente por falta de información y por apuro erramos la ruta correcta y terminamos encaramados en las estribaciones del cordón fronterizo al norte de nuestra cumbre luego de recorrer unos difíciles espolones rocosos, al final 2.100 m de desnivel partiendo de 3.720 msnm para nada, volvimos muy tarde al campamento con el ánimo por los suelos.
Al día siguiente decidimos que la cumbre no se nos iba a escapar de las manos y por otro lado el arriero debía devolverse así que dividimos el grupo en dos, estaba decidido, dos de nosotros atacarían la cumbre mientras los otros dos se devolverían a Junta Valeriano con la mayor parte del equipo colectivo.
Así, a la alpina conquistaríamos la cumbre, esta vez luego de una concienzuda revisión del mapa y de las estribaciones mas al sur (la cumbre es la última cumbre al sur de este cordón montañoso sobresaliente), decidimos cual sería nuestra ruta que al final resultó ser la ruta normal a este cerro, así, mientras dos de nosotros emprendían retirada los otros dos llegábamos a acampar ese día a 5.000 msnm en el filo de la ruta Normal, esa noche se presentó un nuevo inconveniente, vientos huracanados, normales para esta época, con fríos propios de esta altura.
El día de cumbre no se presentó tan auspicioso, los vientos no desistieron e hicieron penosa y peligrosa la ascensión (el filo es muy expuesto y empinado, con riesgo de caída por los vientos).
Como a las 12:00 a.m. pude salir a la planicie de cumbre, sabiendo que aún faltaba un par de kilómetros que recorrer al sur (el filo corre de este a oeste) y por desgracia la cumbre no se veía, luego de tres falsas cumbres (y el desaliento que producen) por fin ví la cumbre de 6.188 msnm y una vez instalado en ella di gracias a la montaña por permitirme conquistarla.
Luego de anotar en el libro de cumbre a la expedición (a lo sumo una expedición al año) emprendí rápida retirada encontrando a mi compañero a la salida del filo a la planicie de cumbre.
Conscientes de que aún teníamos un largo camino por recorrer y por lo tanto no había tiempo que perder descendimos a todo ritmo, una vez que llegamos a nuestro campamento a los 5.000 msnm empacamos y descansamos antes de continuar hasta nuestro campamento en la laguna, al cual llegamos pasada la caída de la noche.
Al día siguiente lejos de descansar aún debíamos recorrer de vuelta el camino que habíamos hecho a lomo de mula de ida, partimos temprano y caminamos 23 kilómetros antes de caer desfallecientes frente a nuestros amigos los arrieros que de puro buena onda se habían devuelto a buscarnos para evitarnos la caminata completa y nos esperaban en una pirca en el kilómetro 18, decidimos acampar ahí mismo y al día siguiente continuar, esa noche compartimos de cena con los arrieros un sabroso puchero al estilo arriero, cocinado con leña y rodeado por todos los comensales en una choza, además compartimos historias de arrieros.
Por fin llegamos al día siguiente a Junta Valeriano en la tarde y luego de despedirnos de nuestros amigos los arrieros y los Carabineros (con promesas de volver pronto) corrimos rumbo a La Serena donde nos maltratamos con un merecido asado y dormimos en una cabaña frente al mar.
En resumen esta cumbre es parte de un rincón muy poco frecuentado de Chile, no vimos a nadie luego de partir desde el vehículo y ello se nota también en la escasa basura acumulada y lo prístino del lugar, el sector es de una belleza particular, la amenaza la representan hasta ahora las mineras que pretenden apoderarse de las riquezas del subsuelo sin prestar mucha atención al verdadero tesoro sobre el suelo que posiblemente van a destruir (Minera Barrick y los glaciares de la III región en los medios).
El Andino Club Pamir, ha logrado esto mediante un camino de capacitación y desafíos crecientes, una buena organización es insustituible, pero debe tener seriedad y humildad, también entender que las personas siempre serán más importantes que los cerros, estos son un instrumento para compartir y conocernos.
Claudio Lois (claudiolois@hotmail.com www.andesoutdoors.com)
Andino Club Pamir
www.andinoclubpamir.cl
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